05-sep-2008

Paros, marchas y tomas por un edificio único. (A los quejosos de siempre)


El último martes a la noche, en una asamblea realizada en la calle Corrientes y Angel Gallardo, los estudiantes de la sede de Ramos Mejía de la Facultad de Ciencias Sociales votamos a favor de la toma de la sede en apoyo al paro docente y en reclamo de nuestro edificio único, para asegurarnos condiciones dignas de cursada. Además de la toma, que fue extensiva a las otras dos sedes de Marcelo T. de Alvear y Constitución, y del paro docente (que fue programado de miercoles a sabado, sin concurrencia, durante esta semana), se sumó la marcha realizada el día miércoles al ministerio de educación junto con los compañeros de FADU (Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo) y de otras facultades, reclamando mejoras para la educación pública.

En este contexto, en los últimos días, tanto en cadenas de mails como en espacios digitales de discusión, he percibido cierta reticencia por parte de muchos compañeros estudiantes a las medidas tomadas; reticencia que en algunos casos fue expresada de las formas más intolerantes.

Más allá del derecho que pueda tener cualquier persona a pensar lo que le parezca y creer en lo que quiera, considero que muchos compañeros que no han visto la iniciativa con buenos ojos han caido en lugares comunes un tanto preocupantes. Es mi intención polemizar un poco sobre lo que he leido, considerando que los puntos centrales a tratar son los siguientes: 1- toma de decisiones a través del método asambleario; 2- paros, marchas y tomas - grado de eficacia, causas y consecuencias; 3- la militancia estudiantil; 4- el edificio único.

1) Asambleas:

Muchos compañeros argumentan que las decisiones de hacer la toma e ir a la marcha fueron tomadas de forma antidemocrática por un puñado de estudiantes en una asamblea que era simultánea a las clases de muchos compañeros, razón por la cual una gran mayoría queda exlcuida de las resoluciones. Sobre esto, expreso mi disenso: las asambleas son convocadas con anticipación. Si se realizan durante horarios de clase no es por ninguna intención complotista de las agrupaciones políticas ni del cento de estudiantes para que no concurra el estudiantado; la razón es más sencilla y más lógica: no podrían hacerse en otro horario. Empezar una asamblea que, se sabe, va a durar horas, a las 23 hrs. un día de semana, esperando que así los compañeros que salen de las últimas clases del día se acoplen y participen es, por un lado ingenuo, y por el otro poco operativo. Entonces vuelvo a lo de antes: las asambleas se avisan con anticipación (a veces más, a veces menos) y está en cada uno la decisión de asistir a una clase o faltar según sus deseos de participar en la asamblea. Dejemonos de exagerar; faltar a un teórico nunca mató a nadie, si no venís es porque no querés. Lo que se resuelve en la asamblea (que como todo proyecto de democracia participativa implica complejidades mayores que nuestra tradición de meter sobrecitos en cajas e irnos a nuestras casas) se hace de la forma más democrática posible y luego es comunicado al resto del estudiantado a traves de circulares que muchos de los que se quejan, ni siquiera se molestan en leer.

2) Paros, marchas y tomas.

Muchos compañeros tiran máximas como estas: "los paros/marchas/tomas no sirven"; "no es la forma correcta"; etc. A esto cabe decir, primero que nada, que esos no son argumentos. Los mismos alumnos que acusan a los compañeros que participan en política contenidos por una agrupación o partído (llameselos militantes si gustan) de tener un casetito cuando hablan, esos mismos alumnos, reproducen un discurso fetichista y mitológico, que expresa un acto de soberbia muy grande; pues no puedo entender de otro modo al gesto de clausurar algo que dice ser por el bien de una comunidad sin dar una argumentación que lo sostenga. En todo caso "las marchas no sirven" es un entimema, una proposición, que en tanto no se hile con otras proposiciones de manera lógica no será jamás un argumento, y si discutimos de política, desde la posición que sea, por favor, con argumentos.
Lo cierto es que con paros, marchas y tomas, como recordaba ayer en una charla pública el profesor Carlos Savransky, se consiguió el actual edificio de Ramos Mejía, donde actualmente cursamos los estudiantes de Ciencias de la Comunicación y los de Ciencias Políticas. Según el profesor fueron dos meses el tiempo que se prolongó la medida de fuerza que finalmente forzó a las autoridades de la UBA a poner en marcha la construcción del nuevo edificio en el acto. Entonces, la sentencia mitológica de "la medida no sirve" que la clausura de raiz, como todo mito oculta la historia. Y la historia es que tanto la obtención de la sede de Ramos como tantas otras conquistas se han hecho con paros, marchas y tomas. Siendo que ninguno de los quejosos que dicen estar tan asegurados de que "hay otras formas", no nos han dicho aún cuáles, la lucha aplicará los métodos que han demostrado ser los más eficaces.
El tema es que tanto los paros, las marchas y las tomas, requieren de unidad y de visión a largo plazo. La toma que se está realizando en Sociales esta semana parece muy bien encaminada; pero hay que saber (y los que participamos en estas iniciativas naturalmente lo sabemos) que estas cosas no pasan de un día para el otro, sino que toman tiempo y persistencia que solo podremos darnos mutuamente con el compañerismo y la unidad.

Creo que no hace falta aclarar en demasía que los reclamos son justos, que las condiciones de cursada son decadentes y que los sueldos de los docentes son una vergüenza. Naturalizar estas cosas es un problema grave, y el desinterés no es gratuito.

3) Los militantes

La dicotomía militantes/estudiantes es un mito comprensible en boca de un taxista pero del todo imperdonable en boca de un compañero de estudios. Lamentablemente muchos siguen sosteniendo que los "militantes", es decir los compañeros estudiantes que se sienten representados por un partido o agrupación y militan por lo que creen que está bien, son provocadores, no se reciben nunca y el famoso "¿cuándo estudian? yo nunca los vi". Hace poco en un blog de discusión un compañero recordaba el artículo de Roland Barthes, "El usuario y la huelga" de su célebre Mitologías; yo estoy de acuerdo con él.
No quiero pecar de ingenuo: hay aparatos políticos en la facultad (casualmente el mayor de todos, el innombrable, es el que menos preocupa a los quejosos de siempre tan ensañados con el Partido Obrero u otros partidos de izquierda); pero no es eso LA militancia. Los compañeros militantes estudian, se reciben y se enamoran como cualquiera de los que no estamos encuadrados en ninguna agrupación.

Además, creo que vale aclararlo, la participación no implica la militancia o la adhesión a un partido. Muchos dicen no querer ir a las marchas a hacer masa en las columnas de las distintas agrupaciones políticas. Que no quieren marchar detrás de la bandera del MST o del PO.
Para nada asistir a una marcha implica eso. Las marchas son del todo algo que, si bien se ven como una homogeneidad en el contexto de la interrupción del libre flujo de autos en la calle, encierran diversidades. Diversidades que, naturalmente, deben en la medida de lo posible ser suspendidas o postergadas en la realización de una medida concreta que requiera de la unidad estudiantil para hacer valer sus reclamos. Con esto quiero decir que, quien sostenga que ir a una marcha es practicamente afiliarse al Partido Obrero, no fue a una marcha en su puta vida. En las marchas habemos asiduamente muchos estudiantes independientes; y los que no lo son tienen todo el derecho del mundo a sostener la bandera del partido que los representa (y al cual representan).

4) El edificio único.

Por último el edificio. Muchos se quejan de que es lejos, y por lo tanto que excluye a gran parte del estudiantado. Ayer hablamos también de este tema con Savransky, que se lo conoce por su participación en lo tocante a la concresión de esta sede única, reivindicación central de la toma de Sociales.
A los dos argumentos (o mejor dicho, a las dos máximas fetichistas) centrales contra el edificio único, que son "queda muy lejos" y "es una zona insegura", sus merecidas respuestas: 1- Le quedará más lejos a algunos (como a mí), a otros no tanto. En todo caso Constitución es una zona de confluencia de muchos transportes públicos y del todo accesible. Si eso te suma unos 20 minutos más a tu viaje, yo lo entiendo, pero no se puede decir que por estar geográficamente más alejado del epicentro de la ciudad no es accesible. 2- La zona es insegura, no hay movimiento, etc. Todas cosas que seguramente cambiaran en tanto funcione con las 5 carreras el edificio, pues los alrededores de una facultad representan una buena zona para hacer negocios, como ayer recordaba Savransky, que nos contó cómo los terrenos de muchos bares y negocios aledaños a la sede de Ramos se compraron inmediatamente cuando se supo que se iba a construir allí el edificio. Una facultad genera mucho movimiento, y más con las 5 carreras de sociales. La inseguridad no es una razón, es una excusa.

En todo caso, y lo que sí es cierto, como recordaba el profesor ayer, es que es una decisión política alejar a una de las facultades más "conflictivas" de las zonas centricas de la ciudad. Es decir, que la contra de la ubicación de la nueva sede es ésta, cosa que podría preocupar sólo a la fracción del estudiantado que participa en las medidas de lucha y no a los quejosos de siempre.

***

Habiendo terminado mi argumentación, que está desde ya sujeta a la opinión y crítica de todos los compañeros y posibles lectores de este blog, les recomiendo visitar el sitio oficial de la toma haciendo click aquí.

Para cerrar les dejo este video que conseguí en Youtube. Es una entrevista a un compañero de MT realizada por un movilero de TN, cuya preocupación por los problemas universitarios es conmovedora.

Ah, y antes de irme. Por favor, si alguien va a criticar, que sea con argumentos, porque las ideas y las representaciones que engloban las acciones políticas sólo pueden discutirse desde allí, y no con máximas fetichistas. En todo caso, eso demuestra cuan grande es su despolitización y su falta de interés, queridos quejosos de siempre.


4 personas saltaron:

Bruno Esposito dijo...

Estoy de acuerdo con todo lo que decis en los 4 puntos nico, muy interesante la reflexion, abrazote!
bruno

Sol dijo...

Señor, estoy en españa, hace muy poco, y sigo preguntando por mi facultad querida, estudio Sociologia... Cosa interesante separame para ver a la distancia y asi comprender y analizar una situacion un tanto quejumbrosa, pesada para seguir cargando, y cansada de haber caminado tantas veces junto a tantas personas.
Las cosas algun dia tienen que cambiar, algun dia DEBEN cambiar. Busquemos la conciencia colectiva y no el populacho pelotudo.
Un abrazo

Cinzcéu dijo...

La sede que un día, espero, sea la única de Sociales está en Santiago del Estero al 1000. Esto es, ¡¡¡a 1200 m (15' a pie) del Obelisco!!! Además, a 200 m de la Av. 9 de julio, a 200 ó 300 de dos líneas de subte (que mediante combinación conducen al resto de la ciudad) y a poco más de 500 de Constitución, cabecera ferroviaria de todo el conurbano sur y parada de colectivos a todo Capital y GBA. Para el que tenga auto o viaje en remise, está a metros de la subida a las autopistas. Y para el que trabaje en el centro, posiblemente máxima concentración laboral del país, está literalmente a pasos de su laburo y a 5' si se toma el subte, un bondi o un incluso un taxi. En definitiva, no comprendo el concepto de "lejos" o "alejado", excepto para alguna gente que cree que de Rivadavia hacia el sur empieza la pampa bárbara y desierta. Cuando se junten unos mangos habría que hacerles una sede exclusiva en Las Cañitas o Belgrano R que, se sabe, "queda re- cerca" (?).
Saludos.

Anónimo dijo...

yo estoy de acuerdo con los puntos 3 y 4, no así con 1 y 2.

1.- la asamblea. el problema de la asamblea es un problema de soberanía.
Las decisiones que emanan de la asamblea la toman un total, cómo máximo y en una situación completamente excepcional (que por lo general se da a los 3 dias de la toma) de 700 personas, apoyandose en una supuesta legitimidad asamblearia basada en que a la asamblea todos pueden asistir y todos los votos tienen el mismo valor. Se podrían plantear críticas a esa legitimidad que tienen que ver con que no todos van a la facultad todos los dias, no todos se pueden quedar hasta tarde o que en momentos de verdadero quilombo se convoca horas antes de realizarse y las decisiones las toman quienen convocan apropiandose de la supuesta legitimidad asamblearia. Creo, sin embargo, que la principal crítica a la legitimidad asamblearia va mucho mas alla de las cuestiones que nombré (que tranquilamente podrían calificarse de chicanas y que en parte tienen algo de eso ya que son cuestiones que si bien socavan la legitimidad de la asamblea, no son cuestiones fundamentales): 700 personas deciden clausurar un espacio público al que asisten 22.500 personas, de las cuales, el 85% admiten como gobierno de la institucion a otros órganos (Consejo directivo, Consejo superior, junta departamental). Se puede hacer una asamblea, discutir, ir al Garrahan para apoyar la lucha de los trabajadores, organizar un plan de lucha, pero las decisiones que emanan de esa asamblea, auntoconvocada por un grupo que representa a una minoría de la institución, no pueden ser vinculantes a una comunidad de la cual solo representan el 3%, y por sobre todo, que no les otorgó la capcidad de tomar decisiones por sobre ellos (al menos formalmente. Y no solo eso, que por su propio ingreso a la institución aceptan el gobiernos de otros organos. Las decisiones de la asamblea, dado que ya hay otros organos de gobierno y dado su minúsculo tamaño en comparación a la cantidad de personas que integran la facultad de cs. sociales, deberian vincularse solo con los que asisten a la samblea y no con el resto de una comunidad que desconoce dicho organo como organo de gobierno. Nadie vota hacer la asamblea o no o si es un organo legitimo de gobierno. Si nos abstraemos, se trata de un grupo de personas que se junta en un lugar y toma decisiones sobre un espacio del que forman parte pero que nadie les admitió gobernar y del que representan el 3% de la poblacion total que asiste al lugar.
La asamblea toma decisiones que efectivamente se hacen extensivas al resto de la comunidad. Creo que eso no está bien ni mal. Sencillamente es así y el resto de las personas lo acepta o se queja en silencio o diciendo algo por ahi como yo. Pero, y esto es lo que quiero poner en sobre la mesa y en tela de juicio, no se trata de un ambito democrático, buena onda, abierto a todos y que representa a los estudiantes. Se trata de un organo autoritario que toma decisiones sobre una comunidad a la que no representa. Un gobierno de facto (de hecho, y no de derecho). Por eso digo que el tema de la asamblea es una lucha por quien es el soberano en la facultad. En momentos como los de la toma, creo que las decisiones efectivamente las toma la asamblea y guste o no, gobiernan la facultad, aunque sea por una noche.
Paradojicamente, las decisiones de la asamblea son muchos mas anti democraticas que las del consejo superior, que aunque sus mecanismo de representación pueden ser criticados ferozmente, propone una forma de participacion mas global a toda la comunidad, por que efectivamente incluye algún tipo de representación.

2.- paros marchas y tomas: el paro sirve, si detiene la produccion y genera perdidas al capital dando margen de negociacion en un caso de asimetria de poder. en el caso de la universidad, no detiene nada cerrando sus puertas. más bien es funcional a las políticas de vacimiento de la educación publica promoviendo la emigración a las universidades privadas. creo que para la universidad se podría tomar medidas mucho mas efectivas mediaticamente (que es la unica forma de impactar que tienen la universidad al resto de la sociedad por lo que dije anteriormente) como hacer un desnudo masivo en la universidad por ejemplo. los paros y las tomas, a mi juicio, tienen mas de sindicalismo del estilo barrionuevo que de acciones políticamente efectivas. me parece una crítica válidad, incluso si mi propuesta no resulta mas realizable o efectiva. ahora, los metodos actuales son los más efectivos? sigue no habiendo presupuesto, sigue habiendo miles de ad honorem, cursadas desastrosas, etc. Hoy por hoy me parece mas efectivo cuestionar el status quo de la politica estudiantil que seguir fomentandolo. total, para el culo ya estamos.